En la Dictadura Vargas (1931-1945) y la Dictadura Militar
(1964-1985), a los manicomios eran trasladados presos políticos como
supuestos pacientes con trastornos mentales; algunos al emblemático Hospital
Pedro II en Río de Janeiro, abierto en 1852.
Después de esa pesadilla frecuente, la salud mental en Brasil
sigue de locura; se están reviviendo prácticas pasadas
de moda como los electroshocks y los manicomios, a donde se dice que son
llevados pacientes menores de edad; en desarrollo de que denominan
los “cambios en la Política Nacional de Salud Mental y en la
Política Nacional sobre Drogas” en el gigante suramericano.
Al presidente de la República el PT, Partido de los
Trabajadores podría solicitar unan prueba de salud mental para Bolsonaro; después
que este publicara un video obsceno sobre el Carnaval.
Lo menos
pesado que se rumora en Brasil sobre el tema es que ‘El país puede estar en manos de una pandilla,
además de estar involucrada con la corrupción y milicias, encabezada por un
psicópata que nos llevará al caos”.
A nivel global rige en este tema el Plan de acción mundial sobre la
respuesta de salud pública a la demencia 2017-2025. En el planeta actualmente hay
unos 50 millones de personas que padecen demencia; de las cuales el 60% viven
en países de ingresos bajos y medios. Las personas con demencia serán
82 millones en 2030 y 152 millones en 2050. La enfermedad de Alzheimer,
la forma más común de demencia, acapara entre un 60% y un 70% de los casos.
Por esto la
Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce la demencia como una
prioridad de salud pública, fuera de que los paciente mentales repercuten en toda
la cadena: cuidadores, sus familias y la sociedad en general.
Las nuevas recomendaciones de la OMS
para reducir el riesgo de demencia, calificada como “prioridad para la
salud pública”, son hacer
ejercicio con frecuencia, dejar de fumar, no abusar del
alcohol y seguir una dieta saludable.
Lo síntomas según la OMS son dificultades
para llevar a cabo tareas cotidianas, confusión en entornos familiares,
dificultades con las palabras y números, pérdida de memoria y cambios de
humor y comportamiento
@luforero4

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