En México, considerado uno de los países con mayor
consumo de productos ultra procesados en el mundo; es abundante la oferta de productos
comestibles ultra procesados altos en sodio/sal, grasas y grasas saturadas, calorías,
azúcares simples, y bajos en calidad nutricional y bebidas altamente azucaradas
ofrecidos a precios muy bajos.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el país azteca
el índice de niñas, niños y adolescentes con sobrepeso y obesidad es de los
mayores del mundo. De otro lado, México
ocupa el segundo lugar mundial en obesidad de adulto.
Los intereses comerciales y económicos que han
difundido un etiquetado confuso y engañoso, seguirían terciando en la actual
discusión legislativa sobre la modificación de la Ley General de Salud, en la
que contemplan recomendaciones internacionales sobre un etiquetado frontal de alimentos
y bebidas claro, directo, sencillo, visible, en forma rápida y fácil de
entender, y por tanto de elegir el producto.
Hasta este año, la Cámara de Diputados y de Senadores comenzó a enfrentar
el problema de sobrepeso y obesidad en la población mexicana, después que la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio
Camino (ENSANUT MC) en 2016, revelara el acelerado incremento en el número de niños
y adultos con sobrepeso y obesidad, y de la aparición de enfermedades
relacionadas con la nutrición (diabetes, anemia e hipertensión). Actualmente, el 45% de las muertes en el país
se deben a diabetes, problemas cardiovasculares y la obesidad. El origen de
esta epidemia es el alto consumo de productos no saludables, señalaron
las autoridades de salud mexicanas.
Recientemente el UNICEF, la OPS y la Organización
Mundial de la Salud (OMS) publicaron la nota técnica: "Un etiquetado
nutrimental frontal claro y de fácil comprensión protege a niñas, niños y
adolescentes en México", para “que tomadores de decisiones y creadores de
política pública, así como consumidores en general, tengan mejor información
sobre la importancia de contar con un etiquetado nutricional adecuado en
productos alimenticios”.
El etiquetado frontal de advertencia, junto con la
regulación de publicidad, un ambiente escolar nutricionalmente saludable y
medidas fiscales, son consideradas las medidas más efectivas para el fomento de
una alimentación saludable.
@luforero4

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