Desde el
2006 el consumo de marihuana recreativa es permitido en el país de los
carnavales y la eterna alegría; no obstante la compraventa es ilegal
(Cannabis.info).
En Brasil se
encarcela frecuentemente a jóvenes por sorprenderse con pequeñas
cantidades de la yerba alucinógena.
Como en el
resto de países, existe una doble moral respecto de este punto de la agenda de
Jair Bolsonaro, el nuevo presidente del Brasil, y de sus antecesores; en
tanto en las calles circula subrepticiamente la marihuana, para
satisfacer el consumo que crece de manera asombrosa.
Se dice
que si se legaliza la marihuana, el mercado negro está llamado a
desaparecer; y sería incentivar el consumo y atraer nuevos clientes. Lo primero
no es completamente equivocado, porque su comercialización quedaría regulada;
afectando a autoridades que posiblemente encubren el tráfico.
Cuando hace
doce años en el gobierno de Lula da Zilva, y ante el boom incontenible de
consumo de marihuana para fines lúdicos se permitió su uso; con el compromiso,
según las directrices trazadas para esa época, de legalizar también su
compra y venta, previos estudios financieros que dieron como resultado, un
creciente aumento de las arcas por el impuesto a la cannabis Sativa.
En el
quinquenio de Dila Rousseff, tampoco se dio ningún paso al respecto, pese a las
continuas y grandiosas manifestaciones de fumatones de marihuana, solicitando
la legalización del porte, compra y venta. Al comienzo del siglo se disolvían
violentamente de parte de la policía esas manifestaciones, por considerarlas
apología al delito.
El poder
legislativo, que en últimas es el llamado a regular el tema, siempre le ha
sacado el cuerpo, y se prevé un endurecimiento en el gobierno de Bolsonaro,
quien “ha despertado los fantasmas del pasado dictatorial en Brasil”, según
NYT.
El año
pasado, ante el clamor de millones de personas que utilizan la yerba para
remedios desde hace siglos, el estado la aprobó para fines medicinales.
Se ha
sugerido imponer tributo al cultivo, venta y consumo de marihuana; como
una forma de atacar las mafias que por décadas multiplican sus ganancias
fácilmente, sin que el Estado perciba impuestos de un negocio
redondo e incontenible: venta de marihuana para uso recreativo.
@luforero4

No hay comentarios:
Publicar un comentario